Hasta el mes de octubre de 2007 nuestro país llevaba más de 20 años sin reportar casos de rabia en animales, y el último caso humano conocido data del año 1966. La confirmación de casos de rabia bovina en el departamento de Rivera implica una reemergencia del virus en nuestro país pero con una forma de la enfermedad que nunca se había registrado (la forma paresiante o paralítica). Esta forma de la enfermedad se asocia comúnmente a la transmisión del virus al ganado por la mordida de los vampiros, aunque esta no es la única forma. En nuestro país existen unas 23 especies de murciélagos, de ellas el vampiro (Desmodus rotundus) es la única que se alimenta de sangre, que lame de heridas que provoca al ganado u otros animales. De las restantes 22 especies, 20 se alimentan de insectos siendo muy importantes en el control de plagas.
Desde el brote de octubre se ha comprobado la infección por Rabia en al menos tres especies de murciélagos y se estima que habría tres variantes virales circulando. Las distintas variantes en general pueden asociarse a determinadas especies de reservorios (por ejemplo la variante 1 [AgV1] se asocia a los perros y la 3 [Agv3] se asocia a Desmodus rotundus). Sin embargo, para poder asociar una variante a una especie, y aunque esto puede resultar evidente, se deben determinar con precisión tanto la variante del virus (mediante análisis de laboratorio) como la especie infectada. Esto último debería, idealmente, ser responsabilidad de instituciones como el MUNHINA en donde además se conservan los ejemplares como pruebas de la identificación y para asegurar que la misma sea actualizada tantas veces como el progreso del conocimiento en el tema lo amerite.
Precisamente durante la revisión del material que surgió de las campañas de control de vampiros en el Dpto. de Rivera, encontramos que entre los murciélagos que no eran vampiros, tan sólo de la mitad de los ejemplares había sido correctamente determinada su especie y entre los restantes pudimos identificar un ejemplar que presumiblemente corresponde a Molossus rufus y que constituiría la primera evidencia de la presencia de la especie en Uruguay, ampliando el número de especies de quirópteros para el país de 22 a 23.
En las ciudades es muy común encontrar colonias o grupos de murciélagos insectívoros los que también pueden llegar a ser portadores del virus de la rabia. Por esto es de extrema importancia realizar una vigilancia epidemiológica sobre estas poblaciones a efectos de detectar si existe circulación del virus. A tales efectos, funciona en la Facultad de Veterinaria un proyecto que está realizando un relevamiento de las colonias urbanas de Montevideo para evaluar la presencia de animales infectados. Asimismo existen iniciativas dentro de la Facultad de Ciencias para el estudio integral de la circulación del virus en el país y su relación con las dinámicas de las especies involucradas.
Los uruguayos tendremos que asumir que la Rabia llegó para quedarse, además por ser una enfermedad que puede presentarse en animales silvestres (no sólo murciélagos) no es pasible de ser erradicada completamente. Entonces, la solución es, establecer un potente sistema de vigilancia epidemiológica que contemple todas las especies que pueden actuar como reservorios para tener una idea clara de la real magnitud de la circulación del virus en el país.
Considero que el simple combate a las poblaciones de vampiros no es una estrategia de control integral de la enfermedad. Las acciones a tomar sobre la fauna silvestre deberían ser idealmente puntuales y localizadas por ejemplo, para controlar la transmisión durante un brote; en cuanto a el control de la enfermedad en animales domésticos (ganado y animales de compañía) deberán evaluarse las mejores estrategias, consideramos que los sistemas de vigilancia activa junto con la reducción del número de animales susceptibles (vacunación) constituyen una estrategia mas conveniente que la vigilancia en base a centinelas (grupos no vacunados) especialmente cuando exista una reducción de la tasa de ataques a esos animales debida a la reducción de las poblaciones de murciélagos hematófagos.
Por otro lado, es claro que debe generarse la mayor cantidad de información sobre los quirópteros (y el resto de la fauna silvestre del país) para apoyar el diseño de las estrategias de vigilancia.
Por mayor información sobre murciélagos en Uruguay, los invitamos a visitar los siguientes sitios Web: http://www.mec.gub.uy/munhina/gim.htm y http://www.gim-uruguay.blogspot.com
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Germán Botto Nuñez es Coordinador GIM (Grupo de Investigación y Conservación de los Murciélagos de Uruguay Museo Nacional de Historia Natural y Antropología [MUNHINA]). Estudiante avanzado de las licenciaturas en Cs. Biológicas y en Biología Humana (perfil Epidemiología), Facultad de Ciencias, Universidad de la República. Ayudante de campo, Proyecto: Vigilancia Epidemiológica del Virus de la Rabia Enzoótica en Poblaciones de Quirópteros no Hematófagos (Facultad de Veterinaria CSIC- MSP) germanbottonunez@yahoo.com |