Este es un año un poco particular en cuanto a lo que se refiere a la sanidad y al manejo. Debido a la sequía ha disminuido la oferta parasitaria y se han modificado un poco las fechas de los servicios, ya sea entores o encarneradas. Si bien todo el país se ha visto afectado, al sur la situación se presenta muy difícil, siendo más grave en los predios ganaderos que en los agrícolas. Esto se debe a que la base forrajera quedó muy disminuida y se perdieron las praderas. Frente a esto los productores están tomando diferentes medidas, como por ejemplo: realizar áreas de alfalfa, seguir bajando las dotaciones de ganado, ya sea vendiéndolo o enviándolo a feedlot. Se están cambiando las estrategias, la invernada antes estaba constituida por razas británicas con un componente Holando. En estas razas, la raza se realizaba desde terneros, mientras que actual- mente se está invernando a la categoría de sobreaños.

Sin reservas
Uno de los puntos críticos es que se va a entrar al invierno sin reservas porque los cultivos de verano que se sembraron (en algunos casos ni siquiera se sembraron), en general, no tuvieron una buena implantación. Por lo que se está apostando a los verdeos de invierno para el futuro, y en los casos en que existe esa posibilidad racionando para el momento actual.
Hay que tener clara la situación y las diferentes alternativas; si invertimos ahora, debemos saber que no vamos a obtener un retorno a corto plazo, debe tomarse como una inversión para mantener funcionando el sistema productivo en las mejores condiciones posibles. Para ello puede ser necesario achicar como una forma de optimizar costos, ya que el invierno se va a enfrentar con poca disponibilidad de forraje y reducciones en la cría (por vacas que no se alzan o que no están en condiciones de preñarse).
La sequía lleva al ganado a un estado de subnutrición o de desnutrición; llevando a múltiples deficiencias, ya que una se asocia con otra. La más común va a ser la deficiencia de energía, que a su vez, se asocia a deficiencia de proteína. Al disminuir el aporte, va a haber movilización de reservas corporales, que en animales en estados medianamente aceptables llevan a un aumento de los ácidos grasos circulantes y posible aparición de cetosis. A su vez, van a surgir carencias vitamínico- minerales porque los nutrientes no son aportados en las cantidades requeridas. Las vitaminas A y E van a estar presentes en cantidades muy deficitarias, disminuyendo como consecuencia, la inmunidad. Por esto, es muy importante liberar a los animales de los parásitos que puedan estar presentes, para mejorar así la conversión de los alimentos que ingieran. Si basamos la suplementación únicamente en concentrados, sin una adecuada cantidad de fibra, pueden presentarse casos de acidosis, con posibles laminitis secundarias. La pérdida de estado que tenga lugar va a repercutir en la reproducción, disminuyendo la aparición de celos y retraso en las pubertades. Pudiendo agravarse sino se toman medidas en cuanto a la aparición de enfermedades infecciosas, propiciadas por el bajo estado inmunitario de los animales
Debido a todo lo planteado, es muy importante:
1. Aliviar cargas, es decir, disminuir las dotaciones.
2. Priorizar aquellas categorías de animales con mejores oportunidades de sobrellevar esta situación y facilitar la repoblación del predio (animales de sobreaño, con medidas sanitarias adecuadas, sobrellevan mejor la restricción y realizan un crecimiento compensatorio cuando se reestablece la oferta de forraje). Las vacas y vaquillonas vacías o durante el primer tercio de la preñez resisten más.
3. Realizar un buen manejo sanitario, optimizando los costos. Invirtiendo en aquellos animales o categorías claves, en momentos puntuales. Evitando así al máximo, la aparición de enfermedades, enfocándonos en la prevención, que resulta indiscutiblemente más económico que tratar una enfermedad ya instalada, ya sea de causa infecciosa, parasitaria o de manejo.
Ovinos
Vacunación: de todos los animales contra Clostridiosis y Carbunco. Contra carbunco se vacunan a los tres meses de edad. Contra Clostridiosis los animales que se vacunan por primera vez deben revacunarse 21-30 días después. Realizando un refuerzo semestral.
Antiparasitarios internos: sería la fecha de desparasitar las categorías a encarnerar, pero dada la escasa presencia de parásitos que hay actualmente, y teniendo presente evitar la aparición de resistencia parasitaria, lo ideal sería realizar un Lombritest antes de decidir que principio activo se va a utilizar.
Antiparasitarios externos: si no se realizó tratamiento preventivo del piojo en verano (diciembre, enero y febrero) o inmediatamente post-esquila, se podría hacer en este momento.
Manejo: es época de servicios para las razas de lana fina, y en algunos casos ya han finalizado. Se realiza el diagnóstico de gestación, para determinar una alimentación diferencial de los animales gestando y más aún de aquellos gestando mellizos.
En las razas de lanas medias y gruesas se seleccionan las hembras para el servicio y los carneros a utilizar para los mismos.
Para todos los ovinos, sin importar la raza, se deben haber tomado medidas contra el pietín, eliminando los portadores crónicos, despezuñando la majada general y realizando los baños precaucionales.
Bovinos
Vacunación: de todos los animales contra Clostridiosis y Carbunco. A los terneros que se hayan destetados se los debe inmunizar contra enfermedades respiratorias y digestivas (neumoenteritis).
Antiparasitarios internos: deben dosificarse los terneros destetados una vez llegado a un diagnóstico de los géneros parasitarios y las cargas presentes. Es importante recordar que en los períodos de sequía se producen cambios en el hábito de pastoreo haciendo que los animales tengan más contacto con zonas bajas y húmedas favoreciendo la ingestión de las formas infectantes de fasciola hepática. Si en su establecimiento tiene antecedentes vigile que esta enfermedad no agrave la difícil situación a la que ya están enfrentados los ganados.
Antiparasitarios externos: en zonas donde hay garrapata, implementar los tratamientos necesarios para su control.
Manejo: si no se ha llevado a cabo el destete, debemos realizarlo para lograr que las vacas de cría lleguen con un mejor estado al invierno.
Equinos
Antiparasitarios internos: debemos desparasitarlos con un antiparasitario que controle nematodes (gusanos) gastrointestinales, pulmonares y cutáneos. Así como gastrophilus y cestodes.
Vacunación: a partir de los dos meses de edad deben vacunarse contra Adenitis equina y Tétanos. Ambas deben reforzarse 21- 30 días después de la primera dosis y reforzarse semestralmente.
Para mejorar la inmunización contra Adenitis se vacunan las madres con dos dosis: una a las cinco semanas antes del parto y la otra a las dos semanas antes.
Bibliografía
Entrevistas. Opiniones 2009. Entrevista a los Asesores CREA. http://www.fucrea.org/
Cartillas Convenio I.N.I.A. PLAN AGROPECUARIO http://www.inia.org.uy
