Cuando decidimos traer un cachorro a nuestra casa debemos asumir el compromiso de cuidarlo y darle todas las condiciones necesarias para su correcto desarrollo y bienestar.
Es fundamental pensar previamente qué raza es la más conveniente de acuerdo a nuestras necesidades (compañía, guardia, etc) y al espacio que se dispone. Así mismo es importante tener en cuenta el carácter, tamaño y cuidados que requiere cada raza en particular.
Una mascota precisa atención médica, alimentación balanceada, higiene, cuidado y cariño, lo que implica invertir tiempo y dinero en él. Cuando el cachorro llega a nuestro hogar, es necesario darle dos o tres días para que se adapte al nuevo ambiente. Probablemente haya permanecido hasta ese momento con su madre y hermanos por lo que la separación representa un gran estrés para él. Es recomendable ubicarlo en un lugar tranquilo, cómodo y resguardado.
¿Qué tener en cuenta antes de vacunar al cachorro?
Lo más importante es consultar a un médico veterinario para que haga una examen general al cachorro previo a iniciar el plan de vacunación. Debe estar sano y libre de parásitos internos y externos para que el sistema inmunitario responda de forma eficiente al aplicar la vacuna. El veterinario es quien puede decirnos qué tipo de alimentación es la más adecuada y si requiere algún cuidado especial de acuerdo a su conformación o raza.
Resulta muy útil para el veterinario que el propietario averigüe previamente si el cachorro ha recibido alguna desparasitación o vacuna. Si es así, debemos llevar a la primera consulta el carné de vacunas correspondiente para comprobar la fecha y tipo de producto administrado. Si no se tienen datos, o no hay un carné firmado por un veterinario es conveniente comenzar el plan sanitario desde cero.
¿Cuándo se debe desparasitar internamente al cachorro?
Antes de comenzar a vacunar el cachorro debe estar libre de parásitos internos. Es muy común que estos estén parasitados desde muy temprana edad ya que su madre puede haberle transmitido algún tipo de parásito a través de la placenta y la leche. Por este motivo la desparasitación interna puede comenzar desde los 15 días de vida. Es muy útil que nuestro veterinario realice un análisis parasitológico de la materia fecal (coproparasitario) previo y, principalmente, luego de la administración del antiparasitario. Esto nos permitirá saber qué carga parasitaria y qué géneros parasitarios presenta el cachorro y así definir mejor el tratamiento a seguir y luego de la desparasitación permitirá comprobar que el tratamiento surtió efecto.
Siempre es recomendable repetir la desparasitación previo a cada dosis de vacuna y luego al menos cuatro veces al año o con mayor frecuencia si fuera preciso.
¿A qué edad se inicia la vacunación?
Cuando el cachorro comienza a mamar su madre le transfiere anticuerpos (inmunidad pasiva) a través del calostro, que lo mantienen protegido durante las primeras semanas de vida. La duración de la inmunidad pasiva es muy variable pero en general se establece que el nivel de estos anticuerpos comienza a disminuir a partir de las seis semanas de edad. Desde ese momento esos anticuerpos no son suficientes para protegerlo pero pueden interferir con la formación de anticuerpos generados por una vacuna (inmunidad activa). Lo ideal es comenzar el esquema de vacunación a las seis semanas de edad, cuando los anticuerpo maternos ya comenzaron a disminuir, pero si el cachorro está en riesgo de enfermarse o se desconoce el estado inmunitario de su madre la vacunación puede comenzar antes (4 o 5 semanas de vida).
¿Qué enfermedades se pueden prevenir con la vacunación y cuántas dosis de vacunas se deben dar?
Las principales enfermedades infecciosas de los caninos que deben prevenirse mediante la vacunación son:
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Parvovirosis
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Distemper, Joven edad o Moquillo canino
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Hepatitis infecciosa canina
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Laringotraqueitis infecciosa
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Parainfluenza canina
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Coronavirus
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Leptospirosis
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Rabia
Algunas de ellas son especialmente peligrosas para los cachorros (Parvovirosis, Distemper, Coronavirus) y pueden causar la muerte del animal o dejar graves secuelas.
En todos los casos la única forma de prevenir estas enfermedades es la vacunación. Según la edad que tenga el perro al momento de comenzar la vacunación y el ambiente donde se encuentre, el veterinario tratante determinará el mejor esquema a seguir ya que no existe una receta única y el plan de vacunación puede ser muy flexible.
Si la primera dosis se administra a las 6 o 7 semanas de edad en general se recomienda un total de tres dosis con diferencia de 2 a 4 semanas entre cada una. Un plan de vacunación posible en este caso sería:
6 semanas de edad: vacuna bivalente o polivalente para prevenir alguna de las principales enfermedades víricas Parvovirosis, Coronavirus, Distemper, Parainfluenza y las enfermedades causadas por Adenovirus (Hepatitis infecciosa y Laringotraqueitis).
8 a 9 semanas de edad: revacunar contra las enfermedades viricas + Leptospirosis
10 a 12 semanas de edad: revacunar contra las enfermedades viricas + Leptospirosis.
La vacunación contra rabia debe realizarse después de las 12 semanas de edad y puede coincidir con la última dosis del esquema de vacunación del cachorro.
Si la primera vacunación es más temprana (4 semanas de vida) se recomienda que la última dosis se administre después de las 12 semanas de vida para evitar que los anticuerpos maternos interfieran con el desarrollo de la inmunidad. En este caso es aconsejable que en la primera dosis se utilice una vacuna que prevenga las enfermedades más peligrosas para los cachorros (Parvovirosis, Coronavirus o Distemper) y que contenga altos títulos de antígenos. Luego el esquema puede ser similar al descrito anteriormente.
En los cachorros que se vacunan por primera vez luego de las 12 semanas de vida se puede administrar dos dosis de de una vacuna polivalente (que prevenga las principales enfermedades víricas + Leptospirosis ) con un intervalo de 2 a 4 semanas. En la segunda dosis se puede asociar la vacuna antirrábica.
¿Hay que tener alguna precaución luego de la vacunación?
La aplicación de cualquier inyectable puede provocar en animales sensibles desde reacciones locales en el sitio de inoculación hasta reacciones anafilácticas que deben tratarse inmediatamente. Es común que los cachorros experimenten cierta molestia en punto de inyección que desaparece a las pocas horas. Algunos pueden presentar fiebre y decaimiento pero mejoran en 24 a 48 horas.
Para favorecer el desarrollo de las defensas es conveniente no exponer al animal a situaciones de estrés (baños, viajes, cambios de ambiente, etc) durante los primeros días luego de la vacunación.
Es importante evitar el contacto del cachorro con otros perros de condición sanitaria desconocida y mantenerlo alejado de ambientes peligrosos (donde puedan haber estado perros enfermos) hasta completar el esquema de vacunación, ya que la inmunidad desarrollada con las primeras vacunas puede no ser suficiente para protegerlo ante un desafío.
¿Cuándo hay que volver a vacunar al perro?
Cualquiera haya sido el plan de vacunación aplicado, siempre es conveniente revacunarlo anualmente con una dosis de una vacuna polivalente para reforzar la inmunidad desarrollada previamente.
El médico veterinario es quien puede aconsejar al propietario de una mascota para educarlo correctamente, planificar un esquema sanitario, indicar la alimentación acorde a las necesidades de cada animal, prevenir, diagnosticar y tratar sus enfermedades. Manteniendo a nuestro perro sano también cuidamos nuestra salud y la de los que nos rodean.
Adquirir una mascota significa incorporarla a la familia para toda la vida, es un compromiso de respeto y cariño mutuo que nuestro perro cumplirá incondicionalmente, está en nosotros cumplir la parte que nos toca.
